
“Cuando concebí la obra pensé que en la literatura escrita por mujeres hay mucha victimización, mucho martirio, y decidí hacer una comedia donde el objeto de la broma fuera el machismo para declararlo nefasto de una vez por todas.”
Muy divertida, Berman recuerda que las mujeres salían muy contentas de la obra y también los hombres, aunque algunos, “poquitos”, se disgustaban con la sátira.
“Me encontré a varios intelectuales pateando los pilares del teatro —afirma entre risas—, me decían que cómo me atrevía a tocar a Pancho Villa, a suponer que la izquierda no era igualitaria.”
—Por Antonio Bertrán
