Emilio Álvarez Icaza

Tras escuchar diversos argumentos por medio de una amplia consulta pública, el 28 de agosto de 2008, los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, con mayoría de ocho votos a favor y tres en contra, resolvieron la constitucionalidad de la ley capitalina que hacía legal la interrupción del embarazo.

Álvarez Icaza se había negado a las peticiones de miembros del Partido Acción Nacional, como la líder del partido en el DF, Mariana Gómez del Campo, y el ex secretario de Gobernación, Carlos Abascal, para que también presentara un recurso de inconstitucionalidad. Esa negativa le pasó factura al vetarlo para la presidencia de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) cuando, a finales de 2009, hubo de ser relevado José Luis Soberanes. “Valió la pena pagar esa factura —dice Álvarez Icaza a la pregunta necesaria—. Para mí, los cargos son medios, no son fines; yo no necesito un puesto para trabajar en pro de los derechos humanos.”

Confiesa que en el momento del relevo en la CNDH hubo quien se acercó a decirle: “Emilio: si te comprometes con la vida, tú quedas, porque tienes un buen perfil”. A lo que respondió: “No he dejado de comprometerme con la vida, entiendo el milagro de la vida y en lo particular no acompaño del todo que la gente pueda o no interrumpir el embarazo, pero no creo en que yo pueda imponer mis creencias porque en un régimen de derechos debemos generar las condiciones para que cada quien pueda decidir en libertad”.

—Por Antonio Bertrán

Posted May 3, 2012 in